Cartas de fútbol | ¿Cuándo se deja de ser culpable?
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¿Cuándo se deja de ser culpable?

Hola, Emmanuel. La primera pared empezó por Whatsapp: me devolviste la pelota y buscaste el desmarque para la siguiente, te parecía buena idea mantener esta correspondencia. Aquí no haremos otra cosa que no llevemos haciendo desde 2005, cuando cada mañana improvisábamos tertulias futboleras en los pasillos de la Universidad con nuestro Caja, Víctor, Jaime, Rafa, Juanpe, Carlos… En 14 años ha cambiado la forma de comunicarnos, el fútbol y, por supuesto, ese periodismo que nos intentaban enseñar y del que apenas quedan unas migas bajo la mesa. Internet era accesorio para los medios y ahora se puede decir que sólo existe internet. Aunque quizás los que más hemos cambiado somos nosotros. ¿Tú qué crees?

En esta pequeña baldosa de la red nos hemos propuesto partir de Madrid y Barça para llegar hacia cualquier tema y lugar, uniendo dos pasiones compartidas: el fútbol y la escritura. Los macrouniversos de Madrid y Barça se pueden tratar de diferentes formas. La nuestra quedará clara incluso si algún lector lee en diagonal.

Ceballos le hizo un gran favor a Solari, al Madrid y también a todos los que huimos de las tertulias de VAR. Al menos, creo que no se hablará tanto como si el resultado hubiese sido empate. Aunque pensándolo bien, quien tiene limitaciones para entender el juego siempre recurrirá a la polémica, ¿no crees? ¿O lo hacen por la audiencia? El VAR actual me parece un reforzamiento del dispositivo policial, pero hay inocentes en la cárcel. Habrá que ir reformando el protocolo para mejorar los errores, aunque me parece prácticamente imposible acertar en una jugada como el gol de Canales: depende de dónde pares el balón (habría que hacerlo frame a frame, no a ojo) y cómo traces la línea (¿hay algún sistema fiable que lo haga en un par de minutos?) te dará un resultado u otro; de hecho, sigue sin haber unanimidad casi 24 horas después. Si el ordenador no es capaz de dar respuesta con la imagen parada, imagina un juez de línea antes del VAR con la realidad en movimiento. ¿Cómo se les podía exigir que acertaran?

Ceballos tiró con la cabeza y celebró con el corazón. Pidió perdón entre pitos: hay amores que no se acaban porque te dejen de querer. A eso podría agarrarse Isco para seguir peleando por un puesto en el once. Hay rumores sobre una supuesta falta de respeto del malagueño con el entrenador. “¿Cuándo se deja de ser culpable?”, le pregunta el pequeño Julian al detective Harry Ambrose en la segunda temporada de The Sinner (Netflix). ¿Crees que es suficiente con que te perdonen, con perdonarse a uno mismo o la clave está en saber olvidar?

Te quería preguntar por cómo ves al Barça, ese líder sólido y ¿poco atractivo? Y también por un jugador que ahora ha cambiado de equipo en este mercado invernal y que salió, volvió al Camp Nou y se volvió a marchar: Cesc Fàbregas. Era capitán del Arsenal y renunció a convertirse en una leyenda gunner (si llega a ganar una Premier después de la sequía tras la mudanza, tendría una estatua en los alrededores del Emirates Stadium) por volver a su casa para cumplir su sueño de pequeño: triunfar en el Barcelona. No le fue bien y entendió que su casa estaba en Inglaterra, pero tuvo que cambiar de barrio, Wenger ya tenía a Özil. En el Chelsea ganó dos Premier Leagues, pero me queda la sensación de que perdió el simbolismo de su carrera al abandonar el Arsenal. ¿Hasta cuándo hay que perseguir los sueños de niños?

Espero que no te sea muy difícil controlar este pase.

Un abrazo,

Juan Carlos.