Burbujas y Series - Cartas de fútbol
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Burbujas y Series

Hola Juancar. Si yo fuera un productor de Netflix o de HBO o de Movistar estaría ya redactando el guión. El gol estaría asegurado y todos nos identificaríamos con los personajes, todos reconoceríamos nuestras miserias en el espejo de la pantalla. La trama estaría cargada de conspiraciones, de giros de guión, de antihéroes. Sería algo así como El Reino de Rodrigo Sorogoyen, sin dar nombres de equipos, ni situar la historia en una ciudad concreta para evitar demandas, principalmente. Uno de los capítulos estrella de la primera temporada trataría sobre el club más laureado del continente que se ve beneficiado por el primer uso del video arbitraje en la historia de la Champions. “¡Ellos que han robado más que nadie!”, dirían los conspiranoicos, pese a que el error había sido explicado con transparencia. Ahí estaban las pruebas. Incomprensibles en cualquier caso para las víctimas de este episodio. Pero tranquilo que vendrán nuevos capítulos y ya te avanzo que los roles aquí cambian en función de la dirección con que sopla el viento. El VAR, una serie basada en hechos reales. Ve registrando la idea.

Total, con ese interés desmedido que tienen por alejar el fútbol de sus aficionados locales para hacer el negocio cada vez más global, nos tendremos que entretener con algo. El último en sumarse a esta tendencia ha sido Josep María Bartomeu, Presidente del FC Barcelona, al que se le hace poco llevar un partido a Miami y ya ha deslizado que para ser “fuertes” habría que celebrar tres encuentros fuera de nuestras fronteras “uno en América, otro en Oriente Medio y otro en Asia”. Poco importa las reticencias mostradas por la Federación Española, por la UEFA o por la FIFA, que ya tumbaron el famoso partido de Miami. La Liga está empeñada en ser el Cristobal Colón del Siglo XXI intentando competir como entonces con la Pérfida Albión. Bien harían en copiar de Inglaterra otro tipo de medidas, como el de congelar los precios de las entradas para los equipos rivales (están en 34 euros desde 2016) durante las próximas tres temporadas. Aquí somos más de inflación, ya sabes.

Y el resultado puede ser que la burbuja del fútbol explote, más pronto que tarde. Quizá los grandes de nuestra Liga están más hipotecados de lo que pensamos. El Barça sin ir más lejos cerró el pasado verano dos emisiones de deuda por un importe de 140 millones con dos financieras norteamericanas. Nos lo contó el otro día El País, asegurando que es una vía inédita para un club europeo. Yo añadiría otro calificativo: arriesgada. Ya sabes que nunca me llevé bien con los números, pero hay cosas que se me escapan en esta operación. En Barcelona aseguran que no tienen necesidad alguna en la caja y argumentan que llevan 6 ejercicios consecutivos ganando dinero. ¿Entonces qué es? ¿Un método de ahorro? ¿Quién crees tú que caerá antes en esta despiadada carrera por conseguir más y más ingresos? ¿Algún club histórico al que le jueguen una mala pasada sus asesores o el fútbol en general?

He dejado para el final las respuestas a tus preguntas. Intentaré controlar de la mejor manera posible ese pase envenenado que me has mandado. Recurriré, si me lo permites a Leonard Cohen, para contestar a qué me acerca más a una persona, si su ideología o su equipo de fútbol. “A veces uno elige de que lado estar, simplemente viendo quiénes están del otro lado”, dijo alguna vez el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. A mi me pasa últimamente mucho cuando veo manifestaciones, también con los lloros y quejas del VAR. Considero que la clave está en el sentido común y en dejarte los prejuicios en casa. Es algo que me enseñó el fútbol de pequeño y luego he comprobado de mayor. A mi siempre me aportó más quien puso en jaque mis certezas y no tanto quien me dio la razón en todo.

Pero puedes estar tranquilo, yo no te lanzaré ninguna rata en forma de peluche. Algo que no deja de ser una metáfora de cómo se ha empobrecido el país (antes eran cabezas de cochinillo y botellas de whisky) y ha prosperado la ironía y el ingenio. ¡Qué remedio!

Un fuerte abrazo,

Emmanuel.