Preguntas capciosas - Cartas de fútbol
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Preguntas capciosas

Hola, Emmanuel. Hoy quiero hablarte de psicología. Comencemos por una pregunta: ¿tú sueles ver el vaso medio lleno o medio vacío? Mejor no respondas para que nadie pueda decir que es una pregunta capciosa: tu respuesta podría darme a entender que tiendes al pesimismo, o quizás la proclamación de tu optimismo pueda ser usado en tu contra al confundirlo con un exceso de confianza. Entiendo que el periodismo deportivo no es un ámbito trascendental, pero algunos quieren reducirlo a gabinetes de comunicación, donde los periodistas no hagan preguntas sino comunicados a falta de la firma del deportista:

-¿Pregunta?: “Estáis en una buena racha, se os ve con mucha confianza”.

Respuesta: “Sí, la verdad. Esperamos continuar así”.

Los clubes y los aficionados pueden preferir un periodismo así, adulador, inofensivo y poco analítico. El problema aparece cuando los propios periodistas deportivos entienden que es así como deben realizar su trabajo. Aplaudimos a los periodistas que incomodan a los políticos, pero censuramos a los que realizan preguntas capciosas a los deportistas. No quieren periodistas, quieren portavoces. Y el ejército de los segundos es mayor que el de los primeros. O quizás sólo sea más ruidoso. ¿Tú qué crees?

Te decía lo de la psicología al principio porque estoy terminando La Gran Desilusión, un ensayo del periodista Javi Gómez que ayuda a entender el mundo actual y sus percepciones. El autor cita un ejercicio del psicólogo Daniel Kahneman: “preguntaron por dos personas que disponían de una fortuna de cinco millones cada uno. Jack había conseguido aumentar la suya de 1 a 5 en un día. Jill la había rebajado de 9 a 5 también en 24 horas. Todos los preguntados coincidían en que Jack era mucho más feliz que Jill, aun disponiendo del mismo dinero. No son los valores absolutos los que determinan nuestro bienestar, sino los cambios y nuestra percepción sobre ellos”. Aplicado al Real Madrid: tiene las mismas posibilidades (ínfimas) de ganar la Liga que hace tres semanas, pero hoy lo ve todo peor. El Madrid hace tiempo que sólo juega a hundirse en alta mar o salir victorioso, nada de morir en la orilla.

La derrota contra el Girona me recordó a esos grandes escaladores que se confían en las etapas llanas y acaban sorprendidos por los abanicos. En esos terrenos nunca se ganan grandes vueltas pero se pueden perder muchas.

Me preguntabas en tu carta anterior quién creo que caerá antes en la búsqueda despiadada de ingresos o si será la burbuja del fútbol la que acaba explotando. Te diré que mis pronósticos hace tiempo que fallaron, porque según mis cálculos ya deberíamos llevar 10 años reconstruyendo el fútbol. Supongo que todavía quedan carteras, plataformas petrolíferas y de streaming por explotar y ningún dirigente renunciará a ello, incluso si se diluye el concepto “jugar en casa”. Sobre lo de Bartomeu de disputar tres partidos de Liga “en América, Oriente Medio y Asia para estar más cerca de los aficionados”, habría que ayudarle a completar la frase que quiso decir: “más cerca de los aficionados con dinero”. Excluyó deliberadamente a África. Supongo que no ha leído ningún reportaje de Xavier Aldekoa en los que muestra la pasión que sienten allí por el fútbol, especialmente por Barça y Madrid.

Te agradezco mucho la cita de Leonard Cohen “A veces uno elige de qué lado estar simplemente viendo quiénes están del otro lado” de tu carta anterior. Pensaré en ella en un par de meses cuando vaya a votar.

Un abrazo,

Juan Carlos.