Etapas Pirenaicas - Cartas de fútbol
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Etapas Pirenaicas

Hola Juancar. Disculpa en primer lugar el retraso que ha sufrido esta correspondencia en la última semana. A veces es necesario una breve desconexión ante todo lo que viene, que no es poco. Allí en lo alto de las montañas tuve tiempo para hacerme muchas preguntas capciosas, de esas a las que aludías en tu anterior carta. Te aseguro que las ideas se aclaran con la altitud y el aire puro, y así encontré respuesta a la primera de tus preguntas: El optimista siempre tiene un proyecto. El pesimista siempre tiene una excusa. Y esto es válido para el deporte, la vida y también las ruedas de prensa.

En la próxima semana será complicado diferenciar a los optimistas de los pesimistas, porque me temo que todos tendrán preparados su retahíla de excusas con dos Clásicos en el horizonte. “La Copa es un título menor que hemos ganado cuatro años consecutivos”. “Nos la jugaremos a la carta de la Champions, ya sabéis como salió las temporadas anteriores”. “Este resultado no afectará en la Liga”. “Nos queda Liga y Champions y vamos a ir a por todas”. Y sin duda, mi favorita de esta temporada: “Yo estoy a favor del VAR, pero…”

La Gran Desilusión, el libro de Javier Gómez que mencionabas, quizá podría servir también como resumen del Video Arbitraje en este país. Empieza a ser verdaderamente difícil encontrar a alguien que lo defienda al 100%. Por lo tanto, esa opinión ya sería gris, es decir, interpretable, o lo que es lo mismo el VAR no podría actuar porque así lo recomienda el protocolo, que defiende que no se trata de evaluar si una decisión es acertada o no, solo de corregir errores groseros, y claro, una opinión, aunque sea en contra del VAR, no tiene por qué ser grosera, ni ser tildada de error claro y manifiesto. Soy yo solo, ¿o nos estamos volviendo locos con el VAR?

También me gustaría ir más allá sobre esa unión que hacías entre el ciclismo y el fútbol. Me gusta imaginarme al Real Madrid como ese gran ciclista que además tiene el mejor equipo, que podría competir e incluso ganar varias grandes vueltas al cabo del año, pero fascinado por los flashes, la tradición y la repercusión mediática de La Grande Boucle, se prepara cada año para ganar exclusivamente el Tour de Francia. Al fin y al cabo la Copa de Europa también se inventó en París. Siguiendo con esta analogía, te diré que al Barça lo veo como ese especialista contra el crono, que avasalla a sus rivales en esas etapas para ganar tiempo y puntos frente a ellos. Lo que ocurre es que el único contrarrelojista que queda en esa plantilla es Messi y cada vez llega más justo a los días finales de las grandes vueltas, donde se dirime todo.

No me resisto a dejar de lado al Atlético de Madrid en esta ecuación. Como buen amante del ciclismo que eres, ¿quién sería para ti el equipo de Simeone? Yo pensé en Luis Ocaña, quien también compitió con gigantes, y al final su tesón y su tenacidad le alcanzó para ganar un Tour. El ciclista colchonero sufre menos de lo que dice su historia, ya ha ganado la Vuelta a España y solo le falta conquistar París. El Tourmalet del Cholo es la Champions.

Igual a nosotros, y viendo lo escarpado del terreno, nos vendría bien fugarnos del pelotón e intentar sacar ventaja con nuestras virtudes y defectos en los días venideros para alcanzar la meta dignamente, practicando un ciclismo distinto, pedaleando más por estar en la pomada que preocupados por llevar el maillot amarillo. Al fin y al cabo algo de eso estamos haciendo con estos diarios de ruta.

Te espero en la siguiente etapa.

Ten cuidado que pica hacia arriba.

Un abrazo,

Emmanuel.