El día de mañana - Cartas de fútbol
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El día de mañana

Hola, Emmanuel. A veces pienso cosas absurdas, como dónde estarán las camisetas conmemorativas de los equipos que pierden las finales. Supongo que antes las llevaban a países pobres pero ahora, debido a la globalización, prefieren destruirlas por el temor a que aparezca una foto en Twitter y el mundo entero las vea y las confunda con fake news de algodón. Otra idea disparatada que se me ocurre es qué pasaría si el Madrid vende a su estrella y no ficha a ningún sustituto. ¿Te imaginas? Bromas aparte, el Madrid perdió como solía ganar y eso le dejó saboreando una sensación nueva, desconcertado, y quizás compadeciéndose de tantos rivales a los que ejecutó como ahora había hecho su verdugo con él. Está acostumbrado a perder con merecimiento pero no así: le marcaron tres goles con dos disparos a puerta. Cuando basas tu modelo de juego en ganar, las derrotas te dejan vacío: no hay camino que seguir, sólo precipicio.

Le pasará al Barcelona con Messi cuando llegue el día de mañana lo que le está ocurriendo al Madrid post-Cristiano: descubrir que un jugador no basta para sustituirlos. Se necesitan, al menos, dos. El Madrid ha encontrado en Vinicius al generador de ocasiones, pero tendrá que buscar en el mercado la otra parte de la ecuación: el definidor. ¿Cómo crees que está gestionando el Madrid la nueva era sin Ronaldo y cómo esperas que sea el Barça tras Messi? El último pase es para que corras al espacio, todavía quedan años para poder ver si aciertas en tu pronóstico.

Al menos, el VAR no fue protagonista esta vez. Veníamos hablando bastante de él últimamente en nuestras cartas y me preguntabas si nos estamos volviendo locos. Te responderé contundente: el doble que antes. Dijo el otro día con razón Enrique Cerezo: “Antes teníamos un problema, ahora tenemos dos”. A mí se me ha ocurrido una táctica para dejar en fuera de juego a muchos aficionados y periodistas (valga la redundancia en muchos casos), más eficaz aún que el Milan de Sacchi: preguntarles qué opinarían si la jugada fuera al revés. Supongo que veríamos muchos ejercicios de contorsionismo con la regla 12.

También me preguntabas con qué ciclista compararía al Atleti. Te diré que Valverde, por dos motivos. El primero es que nunca se creyó (como sí pensó la afición) que tuviera un Tour en sus piernas y eso me recuerda al discurso del Cholo sobre su sempiterna ausencia de favoritismo: en el intento de eliminar la presión quizás emborrone la ambición. El segundo motivo de la comparación es que Valverde fue campeón del mundo con 38 años. Su deseo de ganar el maillot arcoíris le ha llevado a estirar su carrera a una edad poco común. Y creo que el Cholo sigue en el Atleti porque le falta la Champions. Cuando la gane, pasará a las rayas negras y azules.

Por último, quería plantearte una pregunta: si fueras futbolista, ¿quién te gustaría ser? A mí, Juan Mata. Además de su labor solidaria a través de Common Goal, destaco su honestidad y su sentido común, cualidad en peligro de extinción en este fútbol cada vez más divino. En una entrevista con la revista Panenka dijo: “Veo a los niños y me sorprenden muchas cosas: me preguntan por las botas, por qué no me pinto el pelo. Antes, los niños querían un balón para jugar al fútbol; ahora quieren las botas y la camiseta, y no tienen balón y no pueden jugar pero da igual porque enseñan las botas y la camiseta y eso ya mola. Se está perdiendo la esencia del fútbol: se habla de la celebración y no se habla del gol, de cómo el jugador decidió en el último momento regatear al portero y meterla. No critico que se hable de eso, de las botas o los peinados, pero pediría que se hablase más de lo otro, del juego”. ¿No te parece que los medios tienen la culpa de ello? El periodismo no tiene balón, sólo enseña las botas y la camiseta. Y la bufanda.

Un abrazo fuerte,

Juan Carlos.