Reconstrucción - Cartas de fútbol
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Reconstrucción

Hola Juancar. Seamos sinceros, ¿quién está preparado para el desamor? ¿quién aguanta estoico las promesas incumplidas? ¿quién consigue perdonar temporada tras temporada errores convertidos en vicios? Quizá solo la pasión irracional del hincha pueda con tantas decepciones. Pero entiendo que en un club tan acostumbrado a dormir abrazado a Niké, noche sí y noche también, esta abstinencia resulte desconcertante. Nadie madruga al día siguiente de una bacanal. Y el Madrid llevaba tres. Consecutivas.

Sorprendentemente, en esta ocasión, el tan aclamado hit FIN DE CICLO no ha sido la banda sonora más repetida. Casi no lo habíamos escuchado hasta ahora cuando la melodía venía sonando hace tiempo. Me pregunto a veces sobre las prisas que tenemos los periodistas por confirmar nuestras teorías, ideas, deseos o simples prejuicios. Como si el hecho consumado o la confirmación valiera menos que el adelanto. Imagino que es el peaje por haber convertido esto en un sprint. Por eso se agradecen explicaciones y análisis como los de Hughes en sus Columnas sin fuste. En la última titulada Un Madrid de Arbeloas, habla, como puedes imaginar del despido de Álvaro Benito, entrenador del juvenil, por sus críticas a jugadores del primer equipo. Una frase resume el estado actual de las cosas: “Hay una línea que une la calidad del debate madridista con la calidad de su juego”.

Más pistas: Reconstrucción de Xoel López. Yo me topé con ella mientras zapeaba el domingo en la radio. Sus acordes y la voz melosa del cantautor gallego me hicieron pensar que la canción la había escrito estos días al abrigo de las derrotas blancas:

Es el mejor momento,

sentir, cambiar de nombre tantas cosas,

y olvidar algunas caras

en el cementerio del pasado.

Así arranca la canción, y es posible que más de uno (entre los que me encuentro) considere que la reconstrucción del Real Madrid va con retraso, pero después de esta semana nadie puede negarse a afrontarla, a enfrentarse con ese día de mañana que ha terminado carcomiendo el presente.

En la otra acera, ya sabes, el sol brilla y los tulipanes (los propios y ajenos) siguen floreciendo en esta primavera adelantada. Hablo, ahora del Barça, como puedes imaginar. Capaz de hacer historia en una semana tras ganar dos veces en el Santiago Bernabéu y a pesar de eso cuestionarse el estado de cosas. Preguntarse si eso es lo que quieren, si no será traicionarse ganar abusando de la pegada o si en el fútbol del siglo XXI el juego de posición es la única fórmula del éxito. Nunca agradecerán los culés suficiente a Cruyff que les diera un método, un plan, una idea. Porque debate, ya había y eso, visto lo visto, en los tiempos del pensamiento único resulta una bendición, cuando debería ser rutinario.

Ahí radica para mi una diferencia importante entre Barça y Real Madrid para afrontar el día de mañana. En el debate y en la confrontación de las ideas futbolísticas (y no) que sobrevuelan alrededor de Can Barça. El día después de Messi no dejará de ser desolador, pero entiendo que tener un estilo de juego identificado y un entrenador que entienda el juego y lo transmita, ya son cimientos firmes para no tener que reconstruir el edificio de cero. No se alcanzará la excelencia, pero al menos se partirá del aprobado. El resto será cuestión de estudiar y recitar la lección en los días claves, como los Barça – Madrid. Al hilo de los Clásicos, te traslado una pregunta que me he hecho mucho estos días. ¿No le ha faltado al gran Madrid dominador en Europa una victoria contundente frente al Barça? ¿Le hubiera ayudado eso a extender su dominio aún más?

Me despido con la confesión que me pediste. El jugador que siempre quise ser juega ahora en Japón. Y entre otras muchas cosas ha conocido a Yoichi Takahashi, el creador de Oliver y Benji, la serie con la que él y la mayoría de nosotros empezamos a fantasear con el fútbol. No hay mejor epílogo para un futbolista de dibujos animados como Andrés Iniesta.

Un fuerte abrazo,

Emmanuel.