Cartas de fútbol | La guerra de la ilusión
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La guerra de la ilusión

Hola, Emmanuel. El fútbol es la guerra de la ilusión. Para qué íbamos a aceptar las decepciones si no es porque albergamos la esperanza de que las cosas mejorarán. El fútbol es uno de los ámbitos donde más intensamente se vive el camino hacia la meta. A cada partido, a cada fichaje, a cada decisión en un club se les pone una lupa gigantesca para intentar descubrir una pista que nos alumbre el futuro, pero saboreando el presente. Si sólo nos interesara el final, bastaría con comprar el periódico el día después de la final. Pero no es así, el fútbol se alimenta cada semana de la ilusión del hincha, el combustible fósil que quizás desaparezca por falta de atención.

Tengo a Florentino Pérez por un buen estratega, y lo ha demostrado con la contratación de Zidane sólo seis días después del descalabro contra el Ajax. Había algo más importante que los resultados de las once jornadas que quedan: parar la hemorragia de desilusión en la afición. Con la vuelta del técnico francés, el madridismo acepta y olvida la temporada en blanco antes de que termine porque le ha sido devuelta la ilusión, en forma de calva y cuya sombra son tres Copas de Europa puestas en fila.

Me preguntabas si pienso que Zidane tendrá plenos poderes en la reconstrucción. No entendería su vuelta si no fuera así. Cuando anunció su dimisión, había dos posibilidades: que no se atreviera a afrontar la renovación de la plantilla por el cariño que tenía por esos jugadores o que quisiera ventilar la casa mientras el club sólo tenía ojos para ampliar la vitrina de las Copas de Europa. Con el tiempo pudimos comprobar que era Zidane, quien ahora hará de director de casting, quien quería cromos nuevos.

Te quería hablar de unas declaraciones de Jordi Alba después de eliminar al Olympique de Lyon: “Desde algunas zonas de España se da poco valor a lo que hace el Barça”. Entiendo que era una acusación a la prensa deportiva de Madrid. ¿Por qué los grandes clubes piensan que el periodismo organiza campañas en su contra? Ese discurso victimista cala en sus aficionados y ven a los medios de comunicación como enemigos que desean la destrucción de sus equipos. Lo piensa el Barça de los medios de Madrid y lo cree el Madrid de la propia prensa madrileña: el programa estrella de la parrilla de su canal de televisión es el que intenta defender al club de las malas opiniones de la prensa. Es ir un paso más allá de la propaganda: no difunden sus mensajes, rearbitran el press clipping.

Encaro el último párrafo y veo que el Barça se enfrentará al United en cuartos de final y que es posible una hipotética final Messi-Cristiano. ¿Ves al Barça lo suficientemente sólido para llevarse la Champions? Yo sí, pero no me sorprendería verlo descarrilar en la curva más inesperada. También acaba de salir la nueva lista de la Selección, donde Luis Enrique impone la ley del ahora. Hay muy buenos jugadores, pero me da la sensación de que hemos bajado varios peldaños con respecto al ciclo que nos hizo campeones de todo. ¿Estás conmigo o simplemente es que nunca miraremos a nadie como a los que ganaron por nosotros por primera vez? Quizás nunca volvamos a sentir esa ilusión por la Selección y esa guerra esté perdida.

Un abrazo,

Juan Carlos.