Tiempos ancestrales - Cartas de fútbol
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Tiempos ancestrales

Hola, Emmanuel. Como los futboleros medimos la vida en temporadas y no en años, como propósito de temporada nueva me he fijado ver los partidos sin tocar el móvil, salvo un ratito de Twitter en el descanso. Me di cuenta de que a veces apartaba la vista demasiado tiempo del juego y acababa analizando el partido que veían otros, probablemente más entendidos que yo, pero eso no quiere decir que lleven razón. Reconozco que estoy un poco enganchado al móvil y también lo percibo a mi alrededor. No hay una sola reunión familiar o con amigos en la que alguien no desconecte de los que tiene al lado. Hace poco leí que debido a los problemas de atención que las nuevas tecnologías están ocasionando en los jóvenes, hasta el fútbol puede llegar a reducir el tiempo de los partidos en el futuro porque la gente se aburrirá viéndolos. Podemos saber cualquier dato que busquemos en Google en cuestión de milisegundos, imagina tener que esperar 90 minutos para conocer el resultado de un partido.

No sé si será fruto de las consecuencias de los avances tecnológicos, pero es asfixiante la tendencia de sacar conclusiones prematuras. Se analiza el fútbol en función del último partido, o de la última segunda parte. Mira el Madrid. Iba en una racha ascendente tras Vigo y los primeros 45 minutos contra el Valladolid, y ya los hay que saben que acabará como el año pasado. De repente, la genialidad de recuperar el mejor nivel de los que ganaron todo se ha convertido en un suicidio colectivo y se asegura la necesidad de fichar a Neymar, como si no fuera lo mismo.

Me preguntabas sobre si el despecho de James y Bale podría suponer una reacción. Te han contestado ellos: de momento, el galés fue el mejor contra el Celta, y el colombiano, el que más destacó frente al Valladolid. Probablemente, si James hubiera marcado alguna de las ocasiones que tuvo en el primer tiempo, Zidane no tendría que haber empleado la expresión de mandar el balón “a tomar por saco”. ¿Te pareció adecuada? He visto muchas críticas y a mí me parece que da igual despejarlo que intentar guardarlo para perder tiempo, en ambos casos se trata de mandar el reloj “a tomar por saco”.

Cuando Griezmann estaba a punto de firmar por el Barça, te pregunté cuántos goles valen un perdón. ¿Crees que con dos ha sido suficiente? Quizás el confeti fuera para celebrar la bendición de la grada más que el segundo de sus goles. Miedo me da pensar en qué puede acabar todo esto de las celebraciones con complementos, porque los futbolistas son como las parejas de novios y las bodas: todas quieren superar el show de la anterior.

Ya sólo faltan siete días como máximo para conocer si el Madrid fichará lo que realmente necesita (un centrocampista) o peleará con el Barça por el artículo de lujo que es Neymar. Me resulta curioso que la facción madridista que quiere al brasileño no repare en que el gran fichaje del verano es Hazard y comparte posición con Neymar. Aunque pensándolo bien, cómo se van a acordar del belga si lleva dos partidos sin jugar. Nadie se remonta a esos tiempos ancestrales para analizar el presente.

Un abrazo,

Juan Carlos.