Cantar las cuarenta - Cartas de fútbol
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Cantar las cuarenta

Hola, Juancar. Nadie cantaba las cuarenta como él. Durante un tiempo su voracidad en el área fue tan temida como su colmillo retorcido ante un micro. Samuel Eto’o se ganó a los culés a base de goles (es el único azulgrana junto a Messi que ha marcado en dos finales de Champions), se ganó incluso una vida extra (con Pep) y se reconcilió con el madridismo aquella noche de los aspersores, jugando como lateral. Ahora que ha anunciado su retirada, Messi le ha homenajeado con una entrevista cargada de titulares, cantando las cuarenta a su modo al club, aunque dejando claro que quiere seguir ganando en Barcelona.

Se me ocurren pocos guías mejores que Messi para gestionar el torrente de sentimientos y emociones que estarán viviendo estos días Carles Pérez y Ansu Fati. También Sergio Busquets tendría algo que decir ahí. Dos de los actuales capitanes del Barça dieron en su día ese triple salto mortal y superaron a base de esfuerzo y constancia todas las adversidades propias del aterrizaje en la élite. Ahora que todo se mide en números en los grandes clubes, ¿cuánto vale la presencia de un canterano en el primer equipo?

Al hilo de ello me ponías en la tesitura de si Carles y Ansu se parecerán más a Bojan o Messi. El caso es que da igual porque el objetivo de un club formador debe ser aportar jugadores al primer equipo. El éxito es ese. Su carrera una vez alcanzada la élite, con su toma de decisiones, sus sacrificios o la fortuna con las lesiones dependerá en gran medida de ellos. Por si acaso ambos deberían tener presente a Samuel Beckett: “Siempre lo intentaste. Siempre fallaste. No importa. Inténtalo otra vez. Fracasa de nuevo. Fracasa mejor”.

Y de paso le quitan la capa a ese villano que nos han metido hasta en la sopa: el fracaso.

Sobre la belleza de los escudos te diré que a mi siempre me fascinó el del Deportivo de la Coruña, me gustaba esa unión entre la tradición marítima y las señas de identidad gallega. Apenas hay referencias al balón y puede que ahí esté la clave. También te confieso que los equipos que recurren a los iconos de su ciudad o a las señas de identidad de la misma también me encantan. Ahí la palma se la lleva la Roma y su loba capitalina o el Liverpool y su Liverbird.

Al final la vida siempre te recuerda tus amores imposibles, ¿no crees? ¿Cuánto pagaría hoy el Real Madrid por un delantero como Eto’o?

Un fuerte abrazo.

Emmanuel