El circo - Cartas de fútbol
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El circo

Hola, Juancar. Ocurre siempre que hay fechas FIFA. La atención se nos desvía a otros ángulos. El balón deja de ocupar el centro de nuestras conversaciones y atendemos a lo accesorio, al extrarradio del fútbol. Algunos han hecho fortuna (mediática) en esos barrios donde no se patea un balón pero sí se airean los pelotazos de unos y otros. Son semanas en las que leemos con más o menos sorpresa los recuerdos galácticos de viejas glorias o nos damos cuenta de que literalmente el circo ha llegado al fútbol ¿o era al revés?

Antes de asistir a esa función, antes de que Leo Messi inaugurara su propio espectáculo circense, el argentino realizó una de esas entrevistas que antes teníamos que escuchar cuando se iba al otro lado del charco. Hay algo en Messi que remite al pasado, a los viejos códigos que solo se cultivan en el vestuario. Es posible que haya más motivos pero Leo solo ha tomado la palabra cuando ha sido capitán. Allí y aquí. Y contrariamente a lo que se ha dicho siempre dice cosas o como nos gusta decir a los periodistas: deja titulares.

Su discurso sosegado resulta ideal para desarticular todas las bombas mediáticas que rodean al club. También la naturalidad con la que habla de los temas más comprometidos, ya sea Griezmann o Dembelé, las últimas declaraciones de Piqué o el posible fichaje de Neymar. Aunque quizá todo sea producto de la novedad, un espejismo de su figura sobre el campo, una manera como otra cualquiera de regatearnos, también con palabras.

Es lo que me pregunto cada vez que realizo una entrevista o veo o escucho alguna ¿Qué porcentaje de lo que me ha dicho es verdad? ¿Cuánto han mentido/inventado? De hecho, los psicólogos aseguran que la madurez de un niño se puede medir por la cantidad de mentiras que cuenta. La inocencia cada vez se pierde antes.

Por eso los futbolistas retirados o en la recta final de sus carreras se sueltan más. El último caso lo hemos tenido con Roberto Carlos. Hay dos cosas de sus declaraciones que destaco, que el poder del vestuario ha existido siempre (si ha aumentado es porque ahora las plantillas son más amplias, 25 contra 1), y que a otros empleados del Real Madrid se les ha echado por decir bastante menos. ¿Cuál crees aquí que es el atenuante, que el ‘delito’ ya haya prescrito o la buena amistad con el presidente?

Te reconozco que todavía no he empezado la novela de Puskas que me dejaste. No dudo de su magnífica pierna izquierda, por lo que he visto y leído de él, pero ya te advierto que como mucho va a estar en el tercer escalón de mi podium. Por el primer y el segundo puesto pelean dos argentinos. Y al fin y al cabo la vida de Pancho es más de novela que de circo.

Voy a ver si reservo un par de entradas para lo de Messi. Que en el circo siempre hay verdad.

Un saludo.

Emmanuel.